El producto es íntegramente local y el primer capítulo trata el caso de Juana Figueroa. Se emitirán en el programa “Silvestre en la noche”, que sale por el canal 9 de aire. 

Estrenan unitarios sobre crímenes resonantes de la historia de Salta Agustina Nardolillo interpreta a la luego célebre Juana Figueroa. Juan Carlos Sarapura. 

El 5 de julio, a las 20, se estrenará un unitario sobre crímenes que alcanzaron resonancia y se inscribieron en la historia de Salta. La ficción, de cuño íntegramente local, fue realizada por el sello independiente REC Producciones Teatrales y Audiovisuales y se emitirá en el programa “Silvestre en la noche” -que sale por el canal 9 de aire- en el bloque “Crimen común y silvestre”. El primer capítulo trata sobre el asesinato de Juana Figueroa. 

REC está conformada por actores que han desempeñado múltiples roles (dirección, escritura de guión, producción, filmación y edición) a lo largo de sus carreras y comenzó a operar hace tres años. Los socios de REC, Rodolfo Elbirt, Enrique Castro, Daniel Quiroga y Juan Carlos Sarapura, contaron a El Tribuno que vienen trabajando en este proyecto desde hace dos años y que han filmado cuatro capítulos que se encuentran en etapa acelerada de posproducción. Los ocho restantes, con los que completarán el total primigenio de doce, se ajustarán a los términos de filmación que se aprueben para el sector en la denominada nueva normalidad. 

La salida al aire de este ciclo es muy relevante, dada la parálisis total en la producción de ficción en el contexto de la pandemia por el Covid-19. De hecho, la última tira nacional al aire de la TV abierta, “Separadas”, de Polka, concluyó abruptamente el 19 de marzo. 
Curiosamente la crisis, en todo caso, aceleró para REC los tiempos de una decisión que internamente el grupo analizaba desde hace un tiempo. 

La industria depende de los ingresos publicitarios (que se derrumbaron un 55% interanual según fuentes del mercado televisivo) y su dinámica productiva está sujeta a resultados económicos inciertos. Por ello, Juan Carlos Sarapura admitió que a la posibilidad de pagar un espacio la veían muy distante. “El año para el teatro está perdido, y nos dijimos: ‘¿Qué hacemos?’, porque somos actores generando productos propios. Entonces Silvestre nos hizo una propuesta, porque él estaba buscando segmentos que renovaran su programa”, relató Sarapura. De común acuerdo se acoplaron a “Silvestre en la noche”, que este año cursa su sexta temporada. Rodolfo Elbirt comentó que el nombre del segmento, “Crimen común y silvestre”, condensa dos lecturas: por un lado, adaptarse al formato del programa y seguir su tónica, y por otro, los cortos “tratan sobre crímenes investigados por la Justicia común, la que imparten las provincias, a diferencia de delitos que merecen una investigación del fuero federal”. 

Los guiones

Enrique Castro, coguionista del proyecto junto a Elbirt, expresó que el norte del proyecto era hacer crónicas del crimen, versiones sobre casos -hayan quedado impunes o no- que en su época cobraron mucha trascendencia y fueron objeto de una diversidad de conjeturas y relecturas hasta instalarse en el imaginario social.

 “De alguna manera fueron tan fuertes estas historias que calaron hondo en las subjetividades de los salteños. Tanto que fueron y son contadas de boca en boca o alcanzaron el estatus de mitos populares como Juana Figueroa y Pedrito Sangüeso”, expresó Castro. Añadió que el resultado final es una amalgama entre dos perfiles de escritura: la suya, a la que definió con una impronta más literaria, y la de Elbirt, que expone el contenido de tal manera que sirve de guía para el audiovisual. “Los vamos desglosando y armando para que tengan una unidad dramática bien entrelazada. El objetivo es que pueda crear sorpresas y suspenso”, sintetizó Castro.

 Los cuatro episodios que presentarán en julio son: Juana Figueroa, asesinada el 29 de marzo de 1903; Pedrito Sangüeso, hallado muerto el 19 de mayo de 1963; la desaparición de Graciela Kuhne y Thelma Edwards, en 1986; y el crimen de Pelusa Liendro, ocurrido el 29 de noviembre de 2006.

Acerca de los criterios de selección de casos, señaló: “A los que están abiertos no los podemos desarrollar, porque no tenemos la mirada vincular de la Justicia y no queremos caer en adaptaciones que peguen mal en los familiares y las personas que intervinieron en estos casos. Es una mirada de índole judicial”. Elbirt aportó al respecto que no tuvieron acceso a información o informantes exclusivos, aunque sí a testimonios de testigos de los hechos, a los que entrevistaron.

“Querríamos tener la libertad de decir cómo creemos que ocurrió, pero sabemos que debemos atenernos a cómo figuran los hechos en los legajos públicos”, sintetizó Castro.

El género policial supone para el espectador el ejercicio de indagar en la vida personal y motivaciones del criminal e incluso ampliar la mirada para rastrear las raíces socioculturales de sus acciones reprensibles. 

“Los casos criminales son paradigmáticos y ejemplares, porque de alguna manera condensan los rasgos fundamentales de una sociedad, tanto los positivos como los negativos. Cuando sucede un hecho criminal, conmueve a la sociedad, y esto genera una serie de cuestionamientos y reflexiones, el por qué ocurrió, quiénes son sus protagonistas, qué sentido ha tenido cada hecho. De alguna manera eso también nos describe como sociedad y como personas”, señaló Elbirt. Al tiempo que Castro expresó que “tenemos distintas miradas sobre cada personaje. Yo apunto a la exigencia actoral, estas historias nos interpelan a nosotros y a la sociedad. Es un trasfondo fuerte que hace trascender algo que quizás entre los jóvenes se está perdiendo, porque ocurrió en el pasado, en el lado B de Salta. Así, cabe preguntarnos cómo están interviniendo en cada historia los agentes del poder y cuál es la realidad social circundante”.
Además existe un anhelo intrínseco en el espectador de asistir al restablecimiento del orden social y, con este, a la renovación de la fe propia en la Justicia, aunque salden estas deudas los revisionismos históricos o las extrañas movidas del destino. 

La de Juana Figueroa, por ejemplo, es una fábula hoy atravesada por la perspectiva de género, lo que condicionó el modo de mirar de los guionistas de REC. 

“No se trata de quién es o no culpable, sino de poner en tela de juicio si esto fue un femicidio y por qué razones”, señaló Castro.

Retrato de época

Juan Carlos Sarapura, que además de actuar asumió el rol de director, señaló que el mobiliario, la escenografía y el vestuario son grandes obstáculos que debe superar toda producción independiente. 

“La escenografía y la utilería son minimalistas, sugieren y ambientan porque no somos una productora de Netflix”, advirtió. Agregó que “el público debe entender que esta estética, con una licencia poética para el armado y diseño de los espacios, dista mucho de la que corresponde a un documental”. 


En el vestuario los asesora Blanca Chaile, desde Italia, quien hizo los monos a los que procuraron ajustarse lo máximo posible. 
La dirección de Arte es de Grecia Velázquez, que, según Sarapura, se fue armando a lo largo de sus participaciones en otras ficciones de un vestuario muy diverso con el que puede formar equipos para personajes que habiten las décadas del 50, 60, 70, 80 y 90. 
Usaron de locaciones casas de amigos y centros culturales les prestaron sus espacios.

Una gran oportunidad


Como reflexión final, para Rodolfo Elbirt el grupo REC se encuentra ante una oportunidad histórica. “La pandemia nos ha afectado y transformado la vida a todos, no solo acá en Salta, sino en el país y en el mundo. Ha cambiado lo cotidiano y común. Todo se ha transformado en extraordinario y se hace más difícil todo. Estamos tratando de adaptarnos a esta nueva realidad que nos va a acompañar un tiempo, no sabemos cuánto”, destacó. Luego dijo que todos los del rubro en algún punto de inflexión barajaron dos posibilidades: “la opción era quedarse en casa sin hacer nada o salir adelante y reinventarnos y ver qué se podía hacer”

Aunque Elbirt calificó la pandemia como un golpe muy duro para todas las ramas del arte y del espectáculo, esto no les impidió proyectar una telenovela salteña, espectáculos humorísticos y un policial de humor negro. 

“Afectó la industria del turismo y los espectáculos públicos, un problema a nivel mundial que seguimos para ver cómo se va a acomodar. Tratamos de ver qué márgenes nos quedan para trabajar. Los audiovisuales para televisión e internet son una posibilidad más cercana y por ello trabajamos en esos carriles”, dijo y recuperó la idea de circunstancia oportuna. “Queremos que la gente aprecie y difunda los productos locales y que esto nos permita crecer como realizadores y público. Que todo el mundo vea que se puede hacer ficción en Salta, porque hay un muy buen material humano: actores, directores, técnicos, guionistas, y que podemos contar nuestras historias, porque son espectaculares”, finalizó. 

El Tribuno

Comenta esta noticia

Please enter your comment!
Por favor ingrese su nombre aquí